Hay días en los que el reloj corre más rápido que nosotros y, al caer la tarde, la energía para cocinar desaparece. Sin embargo, no hay por qué renunciar a una cena de calidad.
Esta receta con pechuga de pollo es lo que en Italia consideramos un «salvacena» de categoría: un plato que, con apenas cuatro ingredientes básicos, logra un equilibrio de sabores digno de un restaurante. Según las tendencias de búsqueda de este inicio de año, la receta de pollo sigue siendo la opción preferida en los hogares españoles por su versatilidad y rapidez.
Este pollo al limón no es solo una pechuga a la plancha; es una técnica sencilla para conseguir una carne jugosa envuelta en una salsa aterciopelada y aromática. Es, en esencia, lo que siempre llamamos una «cosa fina». ¡Daje!, que nos ponemos delantal.
Índice
Mira el video con todos los pasos
Si quieres ver exactamente cómo conseguir esa textura cremosa en la salsa, no te pierdas el video paso a paso de esta receta fácil.
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Ingredientes para un pollo al limón perfecto
Para 2 personas
⏱ Tiempo de preparación: 5 min
⏱ Tiempo de cocción: 10 min
- 400 g de pechuga de pollo (preferiblemente en filetes finos)
- 40 g de mantequilla
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- 40 g de harina de trigo (unas 5 cucharadas rasas) o maicena para celíacos
- Sal y pimienta negra al gusto
- Hierbas frescas: salvia y tomillo
- Ralladura y zumo de ½ limón (unos 20 ml aproximadamente)
- 50–80 ml de caldo de pollo suave o agua caliente
Recuerda: Al final del artículo encontrarás la ficha completa de la receta con tiempos de cocción y preparación detallados.

Cómo preparar el pollo al limón
El enharinado y sellado
El primer paso para que esta receta con pechuga de pollo sea un éxito es el tratamiento de la carne. Para lograrlo, pasamos los filetes por harina o maicena y los sacudimos con suavidad para retirar cualquier exceso. Esto creará una finísima película que protegerá la carne durante la cocción y, posteriormente, ayudará a que la salsa emulsione de forma natural.
El aroma de la mantequilla y las hierbas
En una sartén amplia, fundimos la mantequilla junto a un chorrito de aceite de oliva. Esta combinación es técnica pura: el aceite eleva el punto de humo y evita que la mantequilla se queme, manteniendo ese sabor lácteo tan característico. Añadimos la salvia y el tomillo frescos para que aromaticen la grasa antes de introducir el pollo. Sellamos los filetes a fuego medio-alto hasta que adquieran un tono ligeramente dorado por ambos lados.
La emulsión cítrica
Una vez sellado el pollo, incorporamos el zumo de limón y el caldo (o agua). Es vital rallar la piel del limón previamente, asegurándonos de usar solo la parte amarilla para evitar el amargor de la parte blanca. La harina que recubre el pollo se mezclará con los líquidos, creando una salsa ligada y brillante. Bajamos el fuego y dejamos que todo se integre durante un par de minutos, bañando los filetes con la propia salsa hasta que estén perfectamente cocinados y melosos.
Trucos para que tu receta de pollo sea inolvidable
La importancia del equilibrio
Un error común es usar solo zumo de limón, lo que puede resultar demasiado agresivo para el paladar. Al rebajarlo con un poco de caldo suave, conseguimos una salsa mucho más elegante y equilibrada que realza el sabor del pollo sin enmascararlo.
Alternativa sin gluten
Como mencionamos en el video, la maicena es una aliada fantástica. No solo hace que la receta sea apta para intolerantes al gluten, sino que tiende a dejar la salsa un poco más transparente y ligera, un detalle muy apreciado en la cocina profesional.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar otras hierbas aromáticas?
¡Claro! Aunque la salvia y el tomillo son los clásicos italianos para esta receta, el romero o incluso el perejil fresco le van de maravilla.
¿Por qué se añade aceite a la mantequilla?
El aceite de oliva tiene un punto de humo más alto que la mantequilla. Al mezclarlos, evitamos que la mantequilla se oscurezca y amargue el plato.
¿Puedo preparar esta receta con antelación?
Es mejor disfrutarla recién hecha para mantener la jugosidad de la pechuga. Sin embargo, si necesitas recalentarla, hazlo a fuego muy suave añadiendo una cucharada de agua para recuperar la textura de la salsa.
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Esta receta de pollo es la prueba de que no hace falta complicarse para comer de lujo. Si la pruebas, cuéntame en los comentarios qué tal te ha quedado ese toque de limón.
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La ficha
Pollo al limón: la receta con pechuga de pollo más fácil y rápida
Ingredientes
- 400 g pechuga o filetes de pollo
- 40 g mantequilla
- 1 chorrito aceite de oliva virgen extra
- 40 g harina o maizena
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Salvia fresca
- Tomillo fresco
- Zumo de medio limón
- Ralladura de medio limón
- 80 ml agua caliente o caldo suave
Instrucciones
- Enharinar los filetes de pollo
- Sacudir para retirar el exceso de harina
- Calentar la mantequilla y el aceite en la sartén
- Añadir la salvia y el tomillo frescos
- Cocinar el pollo hasta que esté dorado por ambos lados
- Rallar el limón evitando la parte blanca
- Añadir el zumo de limón y el caldo caliente
- Remover para que la harina ligue la salsa
- Cocinar un par de minutos a fuego suave
- Servir con pimienta negra y más hierbas frescas
Notas
No usar solo limón para evitar un sabor demasiado fuerte
El aceite evita que la mantequilla se queme al dorar el pollo
Añadir más caldo si se prefiere una salsa menos densa.



