En Roma, a mediados de agosto, la ciudad se queda medio vacía, el asfalto arde y aun así en las cocinas se sigue guisando. Precisamente de ahí viene el pollo con pimientos a la romana, el plato del Ferragosto, el del 15 de agosto, el que se prepara la víspera y se come al día siguiente mientras se celebra Santa María.
Y como últimamente solo me pedís pollo, pollo y más pollo, aquí lo tenéis: muslos dorados, pimientos rojos y amarillos asados y pelados, tomate, vino blanco y muchísima albahaca. Pocos ingredientes, baratos, y un resultado que no parece de andar por casa.
Esta receta está muy unida a la figura de la Sora Lella, hermana del actor Aldo Fabrizi y personaje queridísimo en Roma, que tenía un restaurante entre el Trastevere y la Isola Tiberina. Ella la preparó una vez para la RAI y se la ve escoger los pimientos en el mercado de Campo de’ Fiori, cuando todavía no era el mercado turístico de hoy.
Además de la versión casi tradicional, te voy a dar algún toquecillo y algún truco para realzar el sabor de los pimientos y del plato en general. Venga, ¡dale!
Índice
Mira el video con todos los pasos
Aquí debajo puedes ver el video con todos los pasos para preparar pollo con pimientos a la romana de la forma más fácil.
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Ingredientes principales
Para 2 personas
⏱ Tiempo de preparación: 15 min
⏱ Tiempo de cocción: 45-50 min
🔥 Calorías: 610 kcal por ración
- 4 muslos de pollo
- 2 pimientos medianos, 1 rojo y 1 amarillo
- 400 g de tomate rallado
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- 100-120 ml de vino blanco seco
- Albahaca fresca
- Peperoncino o cayena (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra
Tradicionalmente se usa pollo entero o medio pollo, pero yo prefiero los muslos o los contramuslos porque están mucho más ricos. Y si ves que quedan plumillas, las quemas un momento con un soplete y listo. Con el tomate pasa lo mismo: entero, rallado, como quieras, lo único importante es que esté bueno. Si no estamos en temporada, coges uno de bote que sea decente y ya está.
Recuerda: Al final del artículo encontrarás la ficha completa de la receta con tiempos de cocción y preparación detallados.

Cómo preparar el pollo con pimientos a la romana
Primero, asa los pimientos
En la versión tradicional los pimientos se cortan pequeñitos y se echan crudos al sofrito. Sin embargo, en muchas versiones modernas se pelan, porque la piel a veces resulta un poco fastidiosa al comerla. Para quitarla puedes usar un soplete, el fogón de la cocina o el horno. Yo ese día aproveché que tenía la barbacoa encendida, que además aporta un toque ahumado que lo pone todo de lujo. Sea cual sea el método, deja que se pongan negros por todos los lados.
Luego, pélalos con el truco del vapor
Cuando estén asados, mételos en un recipiente y tápalos con film transparente unos 10 minutos. Con el vapor la piel sale sola, ya verás qué gusto. Después les quitas las pepitas y los cortas a tiritas.
Corta la cebolla según lo que quieras conseguir
Mientras tanto, ocúpate de la cebolla. La limpias, la cortas por la mitad, le quitas la primera capa y la cortas en juliana. Aquí me interesa que se deshaga cuanto antes para que se funda con el tomate, así que la corto a lo ancho, al estilo francés tradicional.
Marca el pollo sin moverlo
Pon un chorro abundante de aceite de oliva virgen extra en la cazuela y marca el pollo. Cuidado, que salpica. Y no lo menees, deja que haga bien la reacción de Maillard. En cuanto coja color le das la vuelta y, cuando esté bien marcado por todos lados, lo retiras. Ojo: ahora no tiene que cocerse, solo marcarse.
Pocha la cebolla y el ajo
En esa misma cazuela echa la cebolla y el ajo con una pizca de sal, y un poquito de agua si hace falta, para que se vaya pochando tranquilamente sin quemarse.
Desglasa con vino blanco y añade el tomate
Cuando la cebolla esté pochadita, devuelve el pollo con todos sus juguitos, añade el peperoncino si te gusta, sal y pimienta, y desglasa con el vino blanco. En cuanto deje de oler a alcohol, incorpora el tomate, remueve y tapa. Después, déjalo a fuego medio suave durante media horita. Si ves que el juguito ya tiene buen sabor, destapa para que se evapore el agua sobrante y la salsa quede más concentrada.
Marina los pimientos aparte
Los pimientos no se cuecen con el guiso: se marinan. Añádeles un poco de sal, aceite, ajo en láminas y albahaca cortada a mano y remueve bien. Lo ideal es dejarlos marinar toda la noche, pero si no puedes, con media hora te apañas.
Sirve y disfruta
Cuando el pollo esté listo, apaga el fuego, échale un poco de albahaca y déjalo aromatizar fuera del calor. Emplata esta maravilla: el pollo, los pimientos marinados, su juguito, albahaca fresca, pimienta y un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima.
Trucos y consejos para un pollo con pimientos perfecto
De un día para otro está más rico
Este es el truco más importante de todos y vale tanto para los pimientos como para el guiso en general. Déjalo reposar en la nevera hasta el día siguiente: los sabores se concentran, todo se impregna y está muchísimo mejor. Por eso es la receta perfecta para preparar la víspera de una comida familiar.
El toque ahumado, si puedes
Asar los pimientos en la barbacoa no es imprescindible, pero si tienes la ocasión, ese punto ahumado le da al plato otra dimensión. Con el horno o el fogón el resultado también es estupendo, simplemente más suave.
Los pimientos de cuatro puntas
Según la Sora Lella y la tradición, los pimientos que tienen cuatro puntas son más dulces. He buscado y no tiene ninguna base científica, pero es bonito saberlo y acordarse de ella cuando estás en la frutería.
Cada corte de cebolla sirve para algo distinto
No hay una forma correcta de cortar la cebolla en juliana, depende de lo que busques. Si quieres que se deshaga, la cortas a lo ancho. Si prefieres que quede enterita, por ejemplo para un salteado, la cortas en dirección a la fibra.
Preguntas Frecuentes
¿Qué parte del pollo es mejor para esta receta?
Tradicionalmente se prepara con pollo entero o medio pollo, pero los muslos y los contramuslos quedan mucho más jugosos y sabrosos en este guiso.
¿Hace falta una barbacoa para asar los pimientos?
No, en absoluto. Puedes asarlos con un soplete, directamente sobre el fogón o en el horno. La barbacoa solo añade un toque ahumado extra.
¿Es obligatorio pelar los pimientos?
No. En la versión tradicional se cortan pequeños y se añaden crudos al sofrito. Se pelan porque la piel puede resultar molesta al comerla.
¿Los pimientos se cocinan junto con el pollo?
En esta versión no. Se marinan aparte con sal, aceite, ajo en láminas y albahaca, y se juntan con el pollo en el momento de emplatar.
¿Se puede preparar el día anterior?
Sí, y es lo más recomendable. Reposando en la nevera hasta el día siguiente los sabores se concentran y el plato queda todavía más rico.
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¡Disfruta de tu pollo con pimientos a la romana!
Esta receta demuestra que con cuatro cosas sencillas y un poco de paciencia se puede poner en la mesa un plato de los que se recuerdan.
Anímate a prepararla en casa, a ser posible la víspera, y cuéntame en los comentarios cómo te ha salido.
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¡Buen provecho!
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La ficha
Pollo con pimientos a la romana
Ingredientes
- 4 muslos de pollo
- 1 pimiento rojo mediano
- 1 pimiento amarillo mediano
- 400 g tomate rallado
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes ajo
- 120 ml vino blanco seco
- Albahaca fresca abundante
- Peperoncino o cayena al gusto opcional
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
Instrucciones
- Asar los pimientos enteros hasta que la piel esté negra por todos los lados, en la barbacoa, con soplete, sobre el fogón o en el horno
- Meter los pimientos en un recipiente y taparlos con film transparente durante 10 minutos
- Pelar los pimientos, retirar las pepitas y cortarlos en tiras
- Marinar las tiras de pimiento con sal, aceite de oliva, un diente de ajo en láminas y albahaca cortada a mano
- Dejar marinar los pimientos toda la noche o al menos media hora
- Cortar la cebolla en juliana a lo ancho para que se deshaga durante la cocción
- Calentar un chorro abundante de aceite de oliva virgen extra en una cazuela
- Marcar los muslos de pollo sin moverlos hasta que cojan color y darles la vuelta
- Retirar el pollo y reservar con sus jugos
- Pochar la cebolla y el ajo restante en la misma cazuela con una pizca de sal
- Añadir un poco de agua si es necesario para que la cebolla se poche sin quemarse
- Devolver el pollo a la cazuela con sus jugos, la cayena, sal y pimienta
- Desglasar con el vino blanco y esperar a que se evapore el alcohol
- Incorporar el tomate rallado, remover y tapar
- Cocinar a fuego medio suave durante 30 minutos
- Destapar los últimos minutos para concentrar la salsa si queda demasiado líquida
- Apagar el fuego, añadir albahaca fresca y dejar aromatizar fuera del calor
- Emplatar el pollo con los pimientos marinados, su jugo, albahaca, pimienta negra y un hilo de aceite de oliva
- Dejar reposar en la nevera hasta el día siguiente para que los sabores se concentren
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