Dos euros. Eso es lo que costó la merienda que veréis en el vídeo, en pleno centro de Roma y sin ningún truco. Con este empezamos las Píldoras de Alla Nostra, capítulos cortos para contaros esos gestos cotidianos que hacen los romanos sin pensar y que casi ningún turista conoce. Si todavía no lo habéis hecho, os invitamos a suscribiros…


