La Peninsular es una bodega agradable, pequeñita, pulida, y aunque es moderna y decorada con motivos que ayudan a un guiri a hacerse fotos de esas que hablan por sí solas de la localización donde han sido tomadas, no tienes la sensación de estar en uno de los tantos locales de la zona, que parecen hechos con molde. La chica que me atendió fue muy, muy amable, simpática y en ningún momento me hizo sentir mal por pedir solo una bomba y una copa de vino.

Por lo que he visto y probado, podríamos decir que, hoy por hoy, una de las primeras categorizaciones que se pueden hacer de esta tapa es bomba rústica Vs bomba gourmet. No quiero decir con esto que una categoría sea objetivamente superior a la otra. Todo va sobre gustos. La rústica digamos que es menos trabajada estéticamente hablando y sin ningún tipo de elaboración extra, querida, para distinguirla en este sentido.

La de la Peninsular es más estilo gourmet. La patata del interior no está del todo aplastada y es muy melosa, como si hubiera estado un poco confitada, cosa que me gustó mucho, porque la mayoría de bombas que he ido probando son bastante secas, en este sentido. El corazón está relleno de carne y un poco de chorizo picado sofritos. Es muy sabroso, generoso, pero sin llegar al punto de pasarse, por aquello de querer deslumbrar a la gente con mucha «chicha». Encontré que el detalle del chorizo, no solo la diferenciaba una vez más de otras bombas, sino que también, al haber sido sofrito con la carne, la hacía menos seca, gracias a la poca grasa que aporta. El alioli es bastante suave y la salsa picante lo es, pero tampoco una cosa exagerada, además de que como te las ponen por encima y no en cantidades exageradas, se puede retirar fácilmente, en caso de que solo quieras el puntito de lo que queda impregnado el rebozado. El rebozado es de capa fina y el tamaño general de la bomba es mediano tirando a grande. Me costó 2,70 euros.

Digamos que es de las más caritas de la zona, pero teniendo en cuenta que era de las mejores que he probado, el tamaño, la amabilidad, el hecho de que tuvieran diversas opciones de vino en copa, (cosa que no pasa en todos los locales de la zona) y que el lugar era muy agradable, me parece que hacen que valga mucho la pena hacer una excursión.


