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Risotto de Calabaza e Idiazábal: Un Toque Otoñal Único

Plato perfecto para recibir el inicio del frío o celebrar ocasiones especiales como Halloween, Día de los Muertos, Oktoberfest, la Castañada, entre otros
Tiempo de preparación1 hora 30 minutos
Tiempo de cocción30 minutos
Plato: Primer plato
Cocina: Italiana
Palabra clave: calabaza, idiazábal, risotto
Servings: 2 personas
Calories: 900kcal
Author: Mia Mattarello

Ingredientes

Para el caldo

  • 1 Zanahoria
  • 1/2 Puerro la parte más dura
  • 1 Rama Apio
  • 1 Hoja Laurel
  • 25 g Mantequilla
  • Aceite Oliva
  • 1200 ml Agua

Para el risotto

  • 160 g Arroz Carnaroli o Arborio
  • 250 g Calabaza
  • 1/2 Puerro la parte más tierna
  • 40 g Queso Idiazábal podéis sustituir por cualquier queso curado ahumado de oveja o mezcla
  • 1 Trocito Jengibre
  • 4 Hojas Salvia
  • 1 Ramita Romero
  • 12 Avellanas Tostadas
  • 1 Trocito Regaliz sin Azúcar o Polvo Regaliz
  • 1 Mandarina
  • 75 g Mantequilla de la cual, 25 g guardados en el frigo hasta la mantecatura del arroz
  • 1 Chorrito Vino Blanco Seco
  • Aceite Oliva Virgen
  • Pimienta Negra
  • Sal

Instrucciones

Para el caldo

  • Lavar y pelar la zanahoria, el puerro y el apio.
  • Cortar a trozos medianos.
  • Calentar el aceite y 25 g de mantequilla en una ollita o similar.
  • Dorar las verduras.
  • Añadir una pizquita de sal, muy poca.
  • Añadir el agua, posiblemente, helada.
  • Añadir una hojita de laurel.
  • Bajar el fuego casi al mínimo para que hierva lentamente.
  • Dejar hervir de una a una hora a una y media.
  • Colar el caldo y reservar.

Para el risotto

  • Lavar y pelar el puerro, la punta de jengibre y la calabaza.
  • Cortar el puerro muy fino.
  • Cortar a láminas el jengibre.
  • Cortar la calabaza a daditos.
  • Calentar la mitad de la mantequilla y un chorrito de aceite de oliva en un cazo.
  • Añadir el jengibre y el puerro y pochar lentamente.
  • Añadir caldo o agua si se queda sin líquido.
  • Añadir la calabaza, la salvia y el romero.
  • Igualmente, si se queda sin líquido, remojar con un poquito de agua.
  • Salpimentar a gusto.
  • Parar el fuego y reservar a la que esté casi al punto, ya que se cocinará un rato más con el arroz. Retirar la salvia, el romero y jengibre.
  • Rallar el queso.
  • Poner ya a calentar el caldo que tenemos ya hecho.
  • En otro cazo, añadir 25 g de mantequilla y un chorrito de aceite.
  • Añadir el arroz hasta que haya absorbido el aceite y mantequilla, vigilando siempre que no se queme.
  • Esfumar con el vino blanco.
  • A la que ya no huela a alcohol, agregar la calabaza.
  • Mezclar y empezar a añadir el caldo.
  • Ir añadiendo caldo a medida que el arroz lo vaya absorbiendo, hasta que esté al punto deseado.
  • Comprobar cómo está de sal y meter también un poco de pimienta negra.
  • Mantecar el risotto, fuera del fuego, con los 25 gramos de mantequilla que teníamos en el congelador y el queso idiazábal.

Vídeo

Notas

EMPLATADO:

Coloca la cantidad deseada del risotto en un plato hondo o una fuente.
Distribuye por encima unos trocitos de avellana tostada para añadir un toque crujiente.
Espolvorea un poco de polvo de regaliz o regaliz rallado sobre el risotto, esto aportará un contraste interesante.
Ralla un poco de cáscara de mandarina sobre el plato para dar un toque cítrico y refrescante.
Pica un poco de romero fresco y esparce sobre el risotto para añadir una nota herbácea.
Adorna con unas hojitas de salvia fresca para un toque final elegante y un poco más de aroma herbáceo.
Si lo deseas, puedes añadir un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre el risotto para un toque final brillante y sabor extra.