EMPLATADO:
Coloca la cantidad deseada del risotto en un plato hondo o una fuente.
Distribuye por encima unos trocitos de avellana tostada para añadir un toque crujiente.
Espolvorea un poco de polvo de regaliz o regaliz rallado sobre el risotto, esto aportará un contraste interesante.
Ralla un poco de cáscara de mandarina sobre el plato para dar un toque cítrico y refrescante.
Pica un poco de romero fresco y esparce sobre el risotto para añadir una nota herbácea.
Adorna con unas hojitas de salvia fresca para un toque final elegante y un poco más de aroma herbáceo.
Si lo deseas, puedes añadir un hilo de aceite de oliva virgen extra sobre el risotto para un toque final brillante y sabor extra.