Mezclar la harina de fuerza con la sal y el aceite de oliva en un bol
Añadir el agua a temperatura ambiente poco a poco y mezclar todo
Amasar sobre la mesa durante 10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica
Tapar la masa con film o un paño húmedo y dejar reposar al menos 2 horas
Picar la cebolla y sofreírla en una sartén con aceite de oliva a fuego suave
Añadir las acelgas troceadas y cocinar hasta que estén bien tiernas
Escurrir muy bien las acelgas en un colador para eliminar todo el líquido
Mezclar en un bol la ricotta bien escurrida con el yogur griego y un huevo
Añadir el queso parmesano rallado la mejorana sal pimienta y nuez moscada
Dividir la masa reposada en porciones para formar las distintas capas
Estirar la masa con un rodillo y los puños hasta que quede casi transparente
Engrasar el molde y colocar la primera capa de masa pincelando aceite
Añadir una segunda capa de masa y volver a pincelar con aceite de oliva
Rellenar con las acelgas escurridas y cubrir uniformemente con la crema de ricotta
Hacer huecos en la mezcla de queso y cascar los 4 huevos enteros crudos dentro
Cubrir con las capas de masa restantes pincelando aceite entre cada una de ellas
Cerrar bien los bordes eliminando la masa sobrante y pincelar la superficie
Hornear con el horno precalentado a 180 grados durante unos 40 o 45 minutos
Dejar reposar la tarta a temperatura ambiente antes de cortarla y servirla