Separar la parte más tierna del radicchio para el final y cortar el resto en tiras
Pochar lentamente la chalota picada en una cacerola con aceite de oliva y los 15 g de mantequilla
Añadir las tiras de radicchio con una pizca de sal y dejar que suelten su agua
Tostar el arroz en una sartén aparte con un poco de sal
Desglasar el arroz con el vino blanco hasta que evapore el alcohol
Incorporar el arroz a la cacerola con el radicchio
Añadir el caldo caliente cazo a cazo removiendo suavemente
Picar las avellanas tostadas con un cuchillo de forma rústica
Retirar el risotto del fuego cuando esté al dente
Añadir el gorgonzola dulce y remover bien
Incorporar el Parmigiano Reggiano, pimienta blanca y la mantequilla del congelador
Tapar y dejar reposar unos instantes antes de mantecar vigorosamente
Emplatar decorando con el radicchio fresco reservado y las avellanas picadas