Limpiar las alcachofas frescas y dejarlas en agua con medio limón (omitir si son congeladas)
Calentar un chorro generoso de aceite de oliva en una sartén con el ajo partido por la mitad
Saltear las alcachofas y añadir una pizca de sal
Tapar las alcachofas con papel de cocina bañado en agua para cocinarlas al vapor
Picar el perejil y la menta fresca de manera rústica
Mezclar el pan rallado con un chorrito de aceite de oliva virgen en un bol
Retirar el ajo de las alcachofas cuando estén tiernas y añadir un poco de las hierbas picadas
Precalentar el horno a 220 grados o seguir las indicaciones de la pizza
Hornear la pizza sola durante unos 6 minutos hasta que esté a medio hacer
Sacar la pizza y repartir por encima las alcachofas salteadas y el pan rallado
Hornear durante 3 o 4 minutos más
Retirar del horno y espolvorear pimienta negra y las hierbas frescas restantes
Añadir un chorrito final de aceite de oliva virgen extra y servir inmediatamente